Las Fuerzas Armadas se declararon en estado de alerta y a la espera de una instrucción oficial para intervenir en Santa Cruz ante el incremento de hechos violentos registrados en el departamento durante las últimas semanas.
El comandante de la Octava División del Ejército, general Rider Calzadilla Gutiérrez, informó que al menos 1.000 efectivos militares se encuentran disponibles para ser desplegados en caso de que el Gobierno determine su participación en operativos de seguridad ciudadana.
La autoridad militar explicó que actualmente no existe una orden específica para intervenir; sin embargo, aseguró que las unidades militares ya están preparadas para actuar de manera coordinada con otras instituciones del Estado.
Según detalló, en Santa Cruz existen al menos cinco unidades militares listas para movilizarse, mientras continúan desarrollando labores estratégicas, principalmente en el control y resguardo de fronteras.
Calzadilla señaló que cualquier despliegue dependerá de lineamientos que emita el alto mando y recordó que las Fuerzas Armadas ya participaron anteriormente en programas de apoyo a la seguridad ciudadana junto a la Policía Boliviana.
El pronunciamiento surge en medio de la creciente preocupación por hechos relacionados con sicariatos, ajustes de cuentas y crimen organizado que se registraron en Santa Cruz en los últimos días, situación que llevó a las autoridades nacionales y departamentales a activar reuniones de emergencia y reforzar operativos policiales.
En ese contexto, la eventual participación militar aparece como una medida de apoyo para fortalecer las tareas de control y seguridad en la región.
