La tensión internacional volvió a encender las alarmas económicas este domingo luego de que los mercados reaccionaran con fuerza a las nuevas fricciones entre Estados Unidos e Irán. Las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu generaron incertidumbre global y empujaron el precio del petróleo a una nueva escalada.
El barril Brent, referencia en Europa, se disparó por encima de los 104 dólares, mientras que el WTI estadounidense rozó los 99 dólares, ambos con incrementos superiores al 3% en comparación con el cierre anterior. La subida refleja el temor de los inversionistas a posibles interrupciones en el suministro energético mundial, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos para el transporte de crudo.
La reacción financiera no tardó en sentirse en Wall Street. Los futuros de los principales índices bursátiles estadounidenses operaban en rojo antes de la apertura del mercado del lunes, anticipando una jornada marcada por la incertidumbre y el nerviosismo de los inversores.
El nuevo episodio de tensión se produjo luego de que Trump rechazara públicamente la respuesta de Irán a una propuesta de paz impulsada por Washington. Paralelamente, Netanyahu aseguró que las operaciones militares contra Irán aún no concluyen y sostuvo que las instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní deben ser desmanteladas.
Analistas internacionales advierten que cualquier escalada militar en Oriente Medio podría provocar mayores impactos económicos a nivel global, elevando los costos de combustibles, afectando el comercio internacional y generando presión sobre los mercados financieros en varios países.
