Más de Bs 7 millones fueron secuestrados por la Policía en al menos siete operativos realizados entre el 12 de mayo y el 12 de junio, en el marco de investigaciones sobre el presunto financiamiento de marchas y bloqueos registrados en diferentes regiones del país.
De acuerdo con los informes policiales, los montos fueron encontrados en poder de distintas personas que, en varios casos, no lograron justificar el origen ni el destino del dinero. Las pesquisas apuntan a que los recursos estaban destinados a dirigentes y organizadores de las protestas.
Uno de los decomisos más significativos ocurrió el 12 de mayo en inmediaciones de la Garita de Lima, en La Paz, donde un hombre fue aprehendido transportando cerca de Bs 5 millones. El intervenido aseguró que el dinero provenía de la venta de oro, aunque no presentó documentación que respaldara esa versión.
Seis días después, durante el ingreso de varias marchas a la sede de Gobierno, la Policía ejecutó nuevos operativos en los que decomisó más de medio millón de bolivianos.
En uno de esos casos fue aprehendido un dirigente que llevaba Bs 280.000, mientras que en otro procedimiento se encontraron Bs 243.000 en mochilas pertenecientes a tres personas que portaban cascos de mineros. Además, otros dos hombres fueron arrestados con Bs 34.690 y cuadernos que contenían listas de participantes y dirigentes sindicales.
Las investigaciones también alcanzaron a Cochabamba. El 31 de mayo, en el puente Parotani, un hombre fue detenido transportando Bs 190.000 en efectivo y, según la Policía, en su teléfono celular se hallaron mensajes intercambiados con dirigentes del trópico cochabambino.
Posteriormente, el 3 de junio, durante un operativo en el campo gasífero Humberto Suárez Roca, en Santa Rosa del Sara, fue aprehendida una mujer que llevaba Bs 14.000 sin poder justificar su procedencia.
El 8 de junio, en Oruro, otros siete ciudadanos fueron arrestados con Bs 92.600, además de una autorización para circular por carreteras bloqueadas, combustible almacenado en bidones, teléfonos celulares y hojas de coca.
Finalmente, el 12 de junio, la Policía secuestró cerca de un millón de bolivianos que eran transportados en una ambulancia del municipio de Puerto Villarroel, en Cochabamba, operativo en el que también fueron aprehendidas varias personas.
Mientras las investigaciones continúan, las autoridades buscan establecer el origen de los recursos, identificar a sus destinatarios y determinar si existió financiamiento irregular de las movilizaciones que se desarrollaron durante el conflicto nacional.
