La Fiscalía General del Estado intensificó la investigación contra el exgerente de Boliviana de Aviación (BoA), Eduardo Valdivia, al solicitar la activación de una alerta migratoria y requerir información a diferentes instituciones públicas dentro del proceso abierto por presuntos hechos de corrupción.
El fiscal general, Róger Mariaca Montenegro, informó que el caso se investiga bajo la política de «cero tolerancia a la corrupción» y que un fiscal de materia junto a un investigador policial fueron asignados exclusivamente para esclarecer los hechos.
«No vamos a permitir que quienes tienen la responsabilidad de resguardar los recursos y la economía del país pretendan obtener beneficios indebidos», afirmó Mariaca.
Entre las primeras actuaciones, el Ministerio Público solicitó a la Dirección General de Migración el flujo migratorio del exgerente y la emisión de una alerta migratoria. Además, requirió información al Segip, Serecí, BoA y otras instituciones para reunir elementos de prueba.
La investigación fue abierta de oficio tras denuncias públicas y reportes difundidos en medios de comunicación. Valdivia es investigado por la presunta comisión de los delitos de uso indebido de influencias, beneficios en razón del cargo y concusión.
Valdivia confirma su salida de BoA
Horas antes del pronunciamiento de la Fiscalía, Eduardo Valdivia confirmó mediante una carta pública que dejó la Gerencia General de la aerolínea estatal y aseguró que colaborará con todas las investigaciones.
En el documento reconoció que su viaje al exterior generó críticas, aunque sostuvo que comprende el malestar ciudadano.
Respecto al cuestionado pasaje aéreo, afirmó que la tarifa utilizada responde a un beneficio institucional vigente desde hace varios años para determinados cargos dentro de la empresa y aseguró que no fue creada ni aprobada por su gestión.
Finalmente, reiteró que nunca buscó obtener beneficios personales y manifestó su disposición de entregar toda la información que requieran las autoridades para esclarecer el caso.
