Durante el acto central por los 200 años de la Policía Boliviana, el comandante general Mirko Sokol realizó un inusual mea culpa institucional al reconocer los errores cometidos por la fuerza del orden a lo largo de su historia y pedir a la ciudadanía una nueva oportunidad para demostrar que la institución está cambiando.

«No somos perfectos, ni lo fuimos. Hubo años oscuros en nuestra historia y prácticas que erosionaron la confianza del pueblo boliviano», afirmó Sokol durante su discurso.

La máxima autoridad policial admitió que hubo momentos en los que se debilitó la doctrina institucional y algunos integrantes traicionaron los principios del uniforme, aunque aseguró que la Policía inició un proceso de transformación basado en la autocrítica y el compromiso de recuperar la credibilidad.

«Solo quien reconoce con honestidad lo que estuvo mal tiene el derecho moral de prometer que las cosas serán distintas», sostuvo.

Sokol aseguró que los cambios ya no serán simples anuncios, sino que estarán respaldados por acciones concretas y resultados medibles.

Además, dirigió un mensaje directo a la población.

«No les pedimos que confíen ciegamente; les pedimos, con humildad, una oportunidad más para demostrar con hechos que este uniforme está cambiando de verdad«, manifestó.

Finalmente, el comandante expresó que espera que la Policía del próximo siglo sea recordada no por los errores del pasado, sino por una generación que decidió transformar la institución, fortaleciendo la investigación científica, el uso de tecnología y el servicio a la ciudadanía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *