El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, aprovechó la sesión de honor por el 201.º aniversario de la fundación de Bolivia, realizada en la Casa de la Libertad de Sucre, para plantear una serie de cuestionamientos a la gestión del Gobierno y pedir al presidente Rodrigo Paz asumir cambios frente a los principales problemas que atraviesa el país.
Durante su discurso, Lara mencionó entre las dificultades más importantes la crisis económica, la escasez de combustibles, el avance del narcotráfico, la corrupción y el incremento de la inseguridad ciudadana.
El vicepresidente sostuvo que la situación económica ya tiene efectos directos sobre las familias y la actividad productiva, mientras que la falta de combustibles continúa generando dificultades en distintos sectores.
También hizo énfasis en la seguridad, especialmente por los hechos violentos registrados en los últimos días. Señaló que la población, particularmente en Santa Cruz, vive con temor debido al avance de hechos vinculados al crimen organizado.
«Cuando el crimen avanza, es porque el Estado está fallando. No podemos normalizar la muerte ni acostumbrarnos al miedo», afirmó Lara.
El vicepresidente también se refirió al incendio registrado en la Feria Barrio Lindo, en Santa Cruz, y expresó su solidaridad con los comerciantes que perdieron sus puestos y mercadería.
En ese contexto, pidió al Gobierno brindar asistencia a las familias afectadas y sostuvo que la solidaridad debe estar acompañada de medidas concretas para enfrentar las consecuencias del siniestro.
Sin embargo, uno de los momentos centrales de su intervención llegó cuando Lara dirigió un mensaje directamente al presidente Paz y a los integrantes de su gabinete.
El vicepresidente pidió a las autoridades reconocer posibles errores y modificar las decisiones que sean necesarias, cuestionando además que se pueda gobernar sin informar con claridad a la población.
«Tengan la valentía de decir la verdad, de reconocer sus errores y de corregir el rumbo del país», manifestó.
Lara también afirmó que la Asamblea Legislativa cumplirá con su función de fiscalización y anticipó que desde ese órgano se continuará exigiendo información y respuestas al Ejecutivo.
Su discurso se produjo en medio de un escenario marcado por dificultades económicas, problemas de abastecimiento, cuestionamientos a la seguridad y una creciente preocupación por los hechos violentos registrados en diferentes regiones del país.
Al finalizar su intervención, el vicepresidente llamó a mantener la unidad nacional y aseguró que las autoridades deben asumir su responsabilidad frente a los desafíos que enfrenta Bolivia.
