La defensa del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset solicitó a una corte de Estados Unidos que excluya como prueba el contenido de sus dispositivos electrónicos, alegando que las contraseñas fueron entregadas bajo presión durante una intervención de agentes de la DEA.
El pedido fue presentado el 24 de agosto ante la Corte del Distrito Este de Virginia. Los abogados de Marset sostienen que los agentes le mostraron una tabla de directrices federales y le indicaron que, si entregaba las contraseñas de sus teléfonos y computadora, podría obtener una reducción en su eventual condena.
La defensa busca que sean anulados como elementos de prueba los contenidos de sus teléfonos celulares, una tableta y una computadora, información que posteriormente habría sido utilizada durante los interrogatorios y en la investigación.
El documento también revela que un agente de la DEA habría contactado a Marset casi un año antes de su captura en Bolivia. Según el escrito, la comunicación comenzó el 27 de marzo de 2025 mediante WhatsApp, cuando el agente le advirtió que tenía una investigación penal pendiente en Estados Unidos y le ofreció una oportunidad para resolver su situación.
Marset, según la versión incorporada por sus abogados, negó haber enviado cocaína a Estados Unidos y respondió al agente que debía concentrar su investigación en otras personas. Posteriormente, el funcionario habría dejado abierta la posibilidad de retomar el contacto si el narcotraficante cambiaba de decisión.
