La justicia chilena condenó a 10 años de prisión a un ciudadano boliviano acusado de transportar casi 2,9 toneladas de droga en un vehículo que fue interceptado en marzo de 2025 durante un operativo de control.
Según la investigación, el motorizado fue detectado cuando circulaba con las luces apagadas, una conducta que habría sido utilizada para evitar controles policiales. Durante la inspección, los agentes encontraron un compartimiento oculto donde estaban almacenados 96 paquetes con diferentes sustancias.
El cargamento estaba compuesto por 6 kilos de clorhidrato de cocaína, 26 kilos de cocaína base y más de 2.837 kilos de marihuana, con un valor estimado superior a los 15 millones de dólares. De acuerdo con los antecedentes del caso, la droga tenía como destino la zona central de Chile.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó como elementos de prueba conversaciones encontradas en el teléfono del acusado, las cuales, según la investigación, evidenciaban coordinación con otras personas involucradas en la operación de traslado de la droga.
Con estos antecedentes, el tribunal de juicio oral en lo penal declaró culpable al ciudadano boliviano por el delito de tráfico ilícito de estupef
