La Policía Federal de Carreteras detuvo el vehículo en Mato Grosso do Sul, cuando se dirigía hacia São Paulo. Los 37 pasajeros fueron trasladados a un centro médico para ser sometidos a revisiones, tras una investigación de dos meses sobre el movimiento de buses clandestinos en la zona.

Los exámenes determinaron que 28 ciudadanos bolivianos habían ingerido cápsulas con una sustancia controlada, con un promedio de 90 unidades por persona. En total, las autoridades recuperaron más de 2.500 cápsulas.

Los detenidos quedaron a disposición de las autoridades brasileñas y son investigados por el delito de tráfico internacional de drogas.