La Defensoría del Pueblo puso el foco en la comercialización de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y pidió a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) reforzar los controles en los puntos de venta, luego de constatar que el envasado en la planta de Senkata, en El Alto, se desarrolla con regularidad.
La inspección realizada este lunes por funcionarios de la institución evidenció una diferencia entre el funcionamiento reportado en la planta de YPFB y las dificultades que enfrentan algunos consumidores para conseguir garrafas. En los últimos días, personas con sus envases vacíos volvieron a formar filas en La Paz, El Alto y otras ciudades.
El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, advirtió que el problema no puede evaluarse únicamente desde la producción, sino también desde la distribución y el precio que pagan las familias.
“En los barrios la gente sigue sufriendo por filas y sobreprecios”, señaló.
La ANH, bajo presión para fiscalizar a las distribuidoras
Callisaya instó a la entidad reguladora a realizar verificaciones directamente en las calles y los puntos de comercialización, con el objetivo de detectar posibles cobros irregulares y evitar que las dificultades de abastecimiento aumenten el malestar social.
La semana pasada, la ANH informó que había reforzado los controles sobre la distribución y venta de GLP en diferentes ciudades del país. Sin embargo, la Defensoría considera necesario que esas acciones se reflejen en una atención efectiva a los consumidores.
La inspección en Senkata no establece por sí sola las causas de las filas ni confirma la existencia de sobreprecios en todos los puntos de venta. La principal exigencia de la Defensoría es que las autoridades verifiquen qué ocurre durante la distribución y la comercialización, donde persisten las quejas de la población.
