El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, vinculó al brasileño Engri Júnior de Almeida Maia, de 38 años, conocido como Júnior Trindade, con el asesinato del teniente de Policía Yerson Salazar Arias, ocurrido en San Matías. La acusación se enmarca en las investigaciones sobre una presunta estructura criminal con operaciones entre Bolivia y Brasil.
“Es responsable también de la muerte del teniente de Policía Yerson Salazar Arias”, afirmó Oviedo al presentar los primeros resultados de los operativos contra la organización investigada.
Trindade resultó gravemente herido durante una balacera registrada el sábado 24 de octubre en inmediaciones del cementerio municipal de Concepción, en Santa Cruz. Según las autoridades, el brasileño era uno de los criminales más buscados del estado de Goiás y estaría relacionado con una facción vinculada al Primer Comando da Capital (PCC).
Oviedo sostuvo que el sospechoso habría encabezado una organización dedicada al tráfico de cocaína y a los asesinatos por encargo. “Esta era la cabeza de una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y a la ejecución de sicariatos”, manifestó.

La autoridad también señaló que, según información recibida desde Brasil, la estructura investigada podría tener una dimensión superior a la red atribuida al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
“Suponemos, por las informaciones que estamos recibiendo del Brasil básicamente, que esta era una organización más grande que la de Sebastián Marset”, declaró el ministro.
De acuerdo con Oviedo, Trindade habría fundado la organización Amigos do Estado (ADE), presuntamente dedicada a facilitar el traslado de cargamentos de droga y brindar protección a otras redes criminales. Las autoridades también lo relacionan con otros hechos violentos registrados en Santa Cruz y con operaciones de tráfico internacional de cocaína.
El ministro indicó que las pesquisas continúan y que los resultados presentados corresponden a una primera fase de las operaciones, desarrolladas con apoyo de unidades especializadas, labores de inteligencia y coordinación con organismos internacionales.
“Bolivia no va a ser refugio de organizaciones criminales”, enfatizó Oviedo.
La investigación deberá establecer la participación del brasileño en los hechos que se le atribuyen e identificar a otros posibles integrantes de la presunta organización. Las acusaciones forman parte de las pesquisas y deberán ser esclarecidas por las instancias correspondientes.
