Las investigaciones sobre el desvío y robo de combustible en las ciudades de Arica e Iquique pueden alcanzar a la familia del expresidente, Luis Arce, pues el canciller boliviano, Fernando Aramayo, vinculó a Luis Marcelo con estos ilícitos.

“Afecta a la ciudadanía boliviana con esta suerte de robos, sabotaje, de venta en mercado negro de combustibles que más allá de un hecho económico que naturalmente tiene que generar responsabilidades y también entenderse que es algo estructural que se dispara luego del arresto del hijo del expresidente (Luis) Arce, también ha generado mucha peligrosidad en el suelo chileno”, dijo el Canciller boliviano. 

Este martes el Gobierno presentó una investigación preliminar en la que acusa básicamente a los cisterneros de haber traficado con combustible y el ministro de Gobierno describió un modus operandi en las ciudades de Iquique y Arica donde se habrían producido los hechos.

“Es fácil darse cuenta que la colaboración entre carabineros de Chile, la fiscalía, las entidades de gobierno, además de las cancillerías, es algo que está permitiendo entrar en toda esta fase investigativa y naturalmente hay datos que nos mantenemos en reserva porque no queremos alertar, pero a corto plazo, como ha planteado el ministro Oviedo, se va a ir dando cada vez más información”, añadió Aramayo. 

Según los primeros cálculos del Gobierno esta tarea se dio desde 2024, 2025 y llegó a 2026 y por eso dijo que las investigaciones son extremadamente delicadas. Aunque hasta el momento no se presentó ninguna persona arrestada o detenida en ninguno de los dos países.

El 2 de marzo el Gobierno dijo que hubo sabotaje desde la propia YPFB y mandó a militarizar las plantas de la estatal petrolera. En esa oportunidad tampoco presentaron a alguna persona que esté vinculada a ese ‘sabotaje’, pero los militares siguen en  las plantas.

via:eldeber

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