La Asociación de Bancos Privados de Bolivia confirmó la reactivación del uso de tarjetas de débito y crédito para consumos en el exterior, tras la finalización de las restricciones que estuvieron vigentes durante casi tres años debido a la escasez de dólares en el país.
El anuncio fue realizado por el secretario ejecutivo de la entidad, Nelson Villalobos, quien precisó que la habilitación rige desde este jueves, luego de que se completara la normativa correspondiente emitida por el Banco Central de Bolivia y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.
Con esta medida, los usuarios del sistema financiero podrán realizar nuevamente pagos internacionales, incluyendo compras en plataformas digitales, suscripciones a servicios en línea y gastos durante viajes al exterior, operaciones que se encontraban restringidas o parcialmente limitadas.
En cuanto a las condiciones, se estableció un límite mensual de hasta 500 dólares para el uso de tarjetas de débito. Para las tarjetas de crédito, no se fijó un tope general, ya que el monto disponible dependerá de la capacidad de pago de cada cliente y de la evaluación que realicen las entidades financieras.
Desde el sector bancario se explicó que esta reactivación fue posible gracias a la flexibilización en el manejo del tipo de cambio referencial del dólar por parte del Banco Central, lo que permite dar mayor certidumbre a las operaciones internacionales.
Durante el periodo de restricciones, Bolivia enfrentó una disminución significativa en la disponibilidad de divisas, lo que llevó a limitar el uso de instrumentos de pago en el exterior. Esta situación generó dificultades tanto para usuarios individuales como para sectores económicos que dependen de servicios internacionales, especialmente en el ámbito digital.
La banca reiteró que el uso de tarjetas está habilitado exclusivamente para consumos personales y no para operaciones vinculadas al comercio exterior. En ese sentido, se instó a los usuarios a hacer un uso responsable de estos instrumentos para evitar presiones adicionales sobre la demanda de dólares.
Pese a la flexibilización, el nivel de reservas internacionales continúa siendo un factor clave para la estabilidad del sistema financiero, por lo que las autoridades y entidades bancarias mantienen un monitoreo constante del comportamiento del mercado.
La reactivación del uso de tarjetas en el exterior representa un paso hacia la normalización de los servicios financieros internacionales y una mejora en el acceso de los bolivianos a la economía digital global.
