Un nuevo golpe sacude las estructuras de seguridad del país. El Ministerio Público confirmó el allanamiento del hangar 4 de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), en el aeropuerto El Trompillo, en el marco de una investigación por el robo de piezas aeronáuticas que podrían tener conexión con el caso del uruguayo Sebastián Marset.
La fiscal de materia, Rocío Medrano, informó que el caso gira en torno a la desaparición de dos alas de una aeronave tipo Cessna que estaban bajo custodia dentro de un recinto militar. Lo más grave: por este hecho ya fue aprehendido un sargento de la Policía, identificado como Álvaro A. C., quien tenía acceso directo al hangar e incluso manejaba las llaves del lugar, lo que le habría permitido ingresar sin levantar sospechas.
Según las primeras investigaciones, el robo no habría sido ejecutado por una sola persona. Las dimensiones de las piezas sustraídas hacen presumir la participación de varios implicados, lo que llevó a que el caso sea investigado como robo agravado y se amplíe el alcance de las pesquisas.
La declaración del uniformado ya fue tomada y, de acuerdo con la Fiscalía, aportó datos considerados clave para seguir la pista de otros posibles involucrados. Mientras tanto, se alistan nuevas citaciones y no se descartan más aprehensiones en las próximas horas.
Este hecho no es aislado. La investigación nace tras una denuncia por la desaparición de componentes aeronáuticos que, posteriormente, habrían sido encontrados en aeródromos intervenidos durante operativos antidroga vinculados al caso Marset, lo que abre una línea aún más delicada: un posible nexo entre el robo dentro de instalaciones militares y estructuras del narcotráfico.
En paralelo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) realiza inspecciones, peritajes y reconstrucciones para establecer cómo fueron trasladadas las alas robadas y si existió encubrimiento o complicidad interna.
Las autoridades no descartan que este caso destape una red más amplia de irregularidades en el manejo de bienes incautados, lo que podría derivar en nuevas imputaciones y un escándalo de mayor alcance dentro de instituciones encargadas de la seguridad.
El sargento aprehendido será puesto ante un juez cautelar en las próximas horas, mientras la investigación avanza en uno de los casos más sensibles vinculados al control de activos decomisados en operativos contra el narcotráfico.
