La Fiscalía investiga si las llamadas que habría realizado Róger Mariaca desde el penal de Cantumarca, en Potosí, estaban relacionadas con la planificación de una posible fuga. El Ministerio Público busca establecer el propósito de esos contactos y determinar si existió una red de funcionarios que le facilitaba comunicaciones con el exterior.

El fiscal departamental de Potosí, Pablo Manrique, explicó que una de las líneas de investigación apunta a establecer si las conversaciones pudieron servir para coordinar una eventual evasión. Sin embargo, aclaró que esa posibilidad todavía debe ser verificada mediante las pesquisas.

“Existe el riesgo de que, al comunicarse con otras personas, se esté planificando una posible evasión. Estamos orientando la investigación para determinar si existe o no esa posibilidad”, manifestó Manrique.

El caso derivó en la aprehensión de cuatro policías, luego de que un informe de Inteligencia alertara sobre el supuesto uso irregular de teléfonos celulares por parte del privado de libertad. Entre los investigados se encuentra también el asesor jurídico del recinto penitenciario, señalado como presunto facilitador de uno de los dispositivos.

De acuerdo con el comandante departamental de la Policía de Potosí, Franklin Villazón, las actuaciones comenzaron el 22 de octubre, cuando la dirección del penal recibió información sobre la posible tenencia de un celular en la celda de Mariaca.

Una primera requisa no permitió encontrar el aparato. Posteriormente, las entrevistas con los custodios condujeron a los investigadores hasta el asesor jurídico, quien presuntamente prestaba su teléfono al interno para que realizara llamadas a personas externas al recinto.

Villazón identificó al suboficial segundo Josué G. M. como el funcionario que presuntamente facilitaba el dispositivo. También señaló que otros tres efectivos —Darwin O.H.CH., César E.S.Y. y Noé G.F.— portaban teléfonos móviles dentro del área de celdas sin autorización ni registro.

Ahora, el Ministerio Público busca rastrear las llamadas entrantes y salientes para identificar a los interlocutores y establecer si las comunicaciones guardan relación con una eventual fuga u otros hechos que puedan tener relevancia penal.

Los cuatro policías son investigados por la presunta comisión del delito de uso indebido de influencias. La Fiscalía anunció que avanzará con la imputación y solicitará medidas cautelares, cuya aplicación deberá ser definida por la autoridad jurisdiccional.

Por el momento, la supuesta planificación de una fuga no está confirmada. El resultado de las pericias y las declaraciones de los involucrados será determinante para establecer el contenido de las comunicaciones y las posibles responsabilidades de los investigados.