La Gobernación de Santa Cruz coordinará trabajos de limpieza y encauzamiento en el río San Julián para facilitar el paso del agua y reducir el riesgo de nuevos desbordes, luego de una inspección que identificó obstáculos en distintos tramos y afectaciones a la producción agrícola.

El recorrido se realizó este lunes 26 de octubre con la participación del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), el Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi), autoridades municipales, representantes de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y equipos técnicos.

Durante la evaluación se constató la presencia de tarope y árboles caídos que dificultan la circulación del agua. El secretario departamental de Seguridad Ciudadana, Jorge Santisteban, informó que las inundaciones provocaron pérdidas de 17 toneladas de granos y anunció una evaluación técnica para definir las intervenciones necesarias, por disposición del gobernador Juan Pablo Velasco.

El director del Searpi, Diego Jordán, indicó que las afectaciones alcanzan también a San Julián, San Ramón y San Miguel de Velasco. Además, advirtió que el desborde perjudica al puente San Miguelito. Los trabajos prevén comenzar con la limpieza del cauce y continuar con intervenciones mecanizadas en los puntos identificados como críticos.

El alcalde de Cuatro Cañadas, Johan Bergen, señaló que existen árboles de gran tamaño que bloquean el río aproximadamente cada 500 metros. También expresó preocupación porque el nivel del agua ya alcanza alturas que antes se registraban durante las mayores crecidas, pese a que la temporada de lluvias recién comienza.

Las instituciones involucradas elaborarán un informe técnico para establecer las prioridades y definir el alcance de los trabajos. La intervención busca retirar los obstáculos, mejorar el flujo del agua y disminuir la exposición de las comunidades y los cultivos a nuevas inundaciones.

La Gobernación coordina estas acciones con el COED, el Searpi, la ABC y los municipios de la zona para anticiparse a posibles eventos climáticos y mitigar sus efectos. Las autoridades señalaron que la prioridad es proteger a las familias, resguardar la producción agrícola y reducir los riesgos en las zonas afectadas.