José Armando Urioste Viera pasó de una elección legislativa prolongada a una agenda inmediata de inspecciones y actuaciones investigativas. En sus primeros días como Fiscal General del Estado a.i., visitó dependencias del Ministerio Público en La Paz, Santa Cruz y Chuquisaca, mientras avanzaban los procedimientos vinculados al caso del exfiscal general Roger Mariaca.

Su designación se produjo después de más de 20 horas de deliberación y cinco votaciones sin consenso en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Finalmente, obtuvo 113 votos a favor, 11 en contra, tres abstenciones y un voto en blanco, superando los dos tercios requeridos para su elección.

Uno de los aspectos destacados del proceso fue que la votación se realizó por signo ante el pleno legislativo, permitiendo conocer públicamente el resultado. El nombre de Urioste se incorporó después de que las candidaturas inicialmente consideradas no alcanzaran el respaldo necesario.

Abogado, con maestrías en Derecho Constitucional y Agrario, Urioste desarrolló su carrera en el ámbito judicial. Fue secretario de Cámara, juez en distintas instancias durante más de una década, vocal de sala y decano del Tribunal Departamental de Justicia del Beni. En 2024 postuló al Tribunal Supremo de Justicia y obtuvo 100 puntos en la evaluación de méritos, aunque la convocatoria correspondiente a Beni fue declarada desierta posteriormente mediante una sentencia constitucional.

Tras su posesión el lunes 5 de octubre, se trasladó a la Fiscalía Departamental de La Paz para inspeccionar las instalaciones y reunirse con los funcionarios. El objetivo, según la información difundida, era conocer las condiciones de funcionamiento y garantizar la continuidad de los procesos fiscales.

Al día siguiente llegó a Santa Cruz para hacer seguimiento a los allanamientos y operativos relacionados con la investigación contra Mariaca. Las actuaciones permitieron incorporar dinero, documentos y otros indicios, además de nuevas aprehensiones de personas presuntamente vinculadas al caso.

Esa misma noche, Urioste se trasladó a Sucre, sede de la Fiscalía General, para asumir formalmente el despacho y comenzar la evaluación de la estructura central del Ministerio Público.

El miércoles, las diligencias del caso Mariaca continuaron con la requisa de un vehículo Toyota negro, con placa 6470SSE. En su interior se encontraron armas de fuego, proyectiles, chalecos, radios portátiles y gases lacrimógenos. El procedimiento contó con fiscales, efectivos policiales, un notario de fe pública y medios de comunicación.

El jueves se desprecintó el despacho que ocupaba Mariaca en la Fiscalía General, donde se recolectaron indicios materiales y se realizó un microaspirado. La actuación también comprendió otras dos oficinas incluidas en la investigación.

Durante la tarde, Urioste inspeccionó la Fiscalía Departamental de Chuquisaca para evaluar el trabajo de las unidades fiscales, las condiciones laborales y el desempeño de las fiscalías especializadas.

El inicio de su gestión combina dos frentes: la revisión interna del Ministerio Público y el seguimiento a una investigación que involucra a su antecesor. Los resultados de estas actuaciones y las decisiones que adopte durante la reorganización institucional serán claves para evaluar el alcance de los cambios anunciados.