Con La Paz cercada por múltiples bloqueos y una creciente tensión social, el Gobierno nacional instaló este lunes una reunión con autoridades locales y dirigentes sociales del departamento para intentar contener la crisis que afecta la transitabilidad, el abastecimiento y las actividades económicas.
El encuentro comenzó cerca de las 10:00 en la Casa Grande del Pueblo, luego de que desde tempranas horas varias autoridades provinciales y representantes de sectores sociales ingresaran a Plaza Murillo para participar del diálogo convocado por el Ejecutivo.
La reunión forma parte de los acuerdos impulsados durante el “encuentro nacional” realizado el pasado sábado en Cochabamba, donde el Gobierno anunció mesas de trabajo regionales para atender demandas vinculadas a infraestructura, producción y desarrollo departamental.
Sin embargo, el diálogo se instala en un escenario marcado por la presión social. Según el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta la mañana de este lunes continuaban activos 16 puntos de bloqueo en el departamento de La Paz, mientras a nivel nacional la cifra alcanzaba 31 cortes de ruta.
Las medidas son encabezadas principalmente por organizaciones campesinas que mantienen un bloqueo indefinido desde la semana pasada. Aunque inicialmente las protestas exigían la abrogación de la Ley 1720 y soluciones al problema del combustible, el conflicto comenzó a tomar un tono más político.
Varios dirigentes radicalizaron su postura y ahora demandan abiertamente la renuncia del presidente Rodrigo Paz, aumentando la tensión entre el Gobierno y los sectores movilizados.
El cerco carretero ya empieza a generar efectos directos sobre el abastecimiento de alimentos y combustibles en la sede de Gobierno, además de afectar el transporte interdepartamental y el comercio con Perú y Chile.
Pese a ello, desde el Ejecutivo sostienen que el diálogo continúa abierto y que se busca construir acuerdos con las provincias paceñas para evitar una mayor escalada del conflicto social.
Mientras tanto, los sectores movilizados advirtieron que mantendrán las medidas de presión hasta recibir respuestas concretas a sus demandas.
