Los bloqueos instalados en distintas carreteras del país ya comienzan a sentirse con fuerza en los mercados y terminales del occidente boliviano, donde amas de casa denuncian el incremento acelerado de los alimentos, mientras cientos de transportistas permanecen varados desde hace días sin acceso a comida ni agua potable.
En mercados de La Paz y El Alto, el precio de varios productos básicos se disparó debido a las dificultades para trasladar alimentos desde otros departamentos. El kilo de carne de pollo subió de Bs 24 hasta Bs 31, la carne de res pasó de Bs 65 a Bs 85 y la carne de cerdo llegó a bordear los Bs 40. Además, comerciantes reportan escasez de huevo y pescado.
Las familias aseguran que la situación se vuelve cada vez más complicada por el aumento constante de la canasta familiar.
“Ya no alcanza para comprar carne, no hay ni huevo, voy a tener que mezclar con algo”, lamentó una ama de casa que desistió de comprar pollo debido a las largas filas y el elevado precio.
Los vendedores atribuyen el incremento al encarecimiento del transporte y a las dificultades para atravesar los puntos de bloqueo instalados en distintas rutas del país.
El viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, confirmó que algunos comerciantes incluso pagan a bloqueadores para permitir el paso de productos hacia el occidente.
“Había comerciantes que estaban subiendo el precio y pagando a los bloqueadores para dejar pasar la carga”, sostuvo la autoridad.
Mientras tanto, en otras regiones productoras del país ocurre el efecto contrario. Productores aseguran que deben rematar alimentos perecederos ante el riesgo de pérdidas, debido a que no logran sacar su mercadería hacia los mercados principales.
Ante la emergencia, el Gobierno activó un puente aéreo entre Santa Cruz y La Paz para abastecer de carne de pollo y carne de res a los mercados del occidente.
Según Serrano, durante el domingo llegaron al menos 10.000 kilos de carne de pollo y se prevé incrementar el traslado aéreo en los próximos días hasta alcanzar 90.000 kilos de distintos productos.
Sin embargo, aclaró que el Estado no cubre los costos de transporte y que los acuerdos económicos se realizan directamente entre proveedores y comercializadores privados.
En paralelo, la crisis también golpea con dureza al sector transportista. El dirigente del transporte pesado Pedro Quispe denunció que al menos 700 camiones permanecen detenidos en rutas bloqueadas desde hace varios días, especialmente en sectores como Desaguadero, el eje troncal y el Puente Internacional.
“Inhumanamente están parados, ya no hay comida, no hay alimentación, no hay agua potable”, reclamó el dirigente, quien pidió a los sectores movilizados declarar un cuarto intermedio humanitario.
Desde el transporte interdepartamental de pasajeros también reportan graves pérdidas económicas. En la terminal de El Alto, operadores aseguran que más de 200 flotas dejaron de salir diariamente debido a los bloqueos.
Además, denunciaron amenazas contra conductores y ataques contra buses que intentan circular por las rutas cerradas.
“Nos amenazan con romper los vidrios de las unidades si no apoyamos el bloqueo”, afirmó Rubén Flores, representante del sector, quien pidió al Gobierno intervenir para restablecer el tránsito y evitar mayores perjuicios económicos y sociales.
