El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos afirmó que la única salida estructural a la crisis de abastecimiento de combustibles en Bolivia pasa por eliminar el subsidio a la gasolina y al diésel, reformar la Ley de Hidrocarburos y permitir una mayor participación del capital privado en el sector energético.

A pesar de que hace dos semanas concluyeron los bloqueos carreteros que se prolongaron durante 53 días, las largas filas de vehículos en estaciones de servicio continúan en diferentes regiones del país.

Según Ríos, mantener los subsidios impide atraer inversiones para incrementar la producción de hidrocarburos y garantizar el suministro en los próximos años.

«La única forma de solucionar esto es quitando el subsidio a la gasolina y al diésel y dejar que los precios fluctúen con el mercado internacional del petróleo», sostuvo.

El exministro también propuso retirar los subsidios al gas natural y al Gas Licuado de Petróleo (GLP), aunque planteó que estos beneficios permanezcan únicamente para las familias de menores recursos mediante un sistema focalizado.

Además, consideró imprescindible aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos que incentive la exploración y atraiga inversiones nacionales y extranjeras, así como una nueva legislación para el sector eléctrico.

Ríos planteó también abrir la importación de combustibles al sector privado, permitiendo que empresas compitan con YPFB en la provisión de carburantes, y posteriormente impulsar una reestructuración de la estatal petrolera.

«Tenemos que abrir esto al capital privado para que importe en competencia con YPFB y luego reestructurar la empresa. YPFB es un monstruo que pisa fuerte y nos seguirá dando dolores de cabeza», afirmó.

El exministro advirtió que, sin estas reformas, Bolivia continuará enfrentando problemas de abastecimiento y una creciente dependencia de las importaciones de combustibles durante la próxima década.