Las versiones sobre una reestructuración del gabinete ministerial del presidente Rodrigo Paz cobran fuerza a pocos días de los actos por el 6 de Agosto, luego de que distintas autoridades oficialistas, legisladores y exaliados políticos coincidieran en que el Ejecutivo prepara cambios en su equipo de Gobierno.
Aunque el mandatario evitó confirmar una renovación de ministros, reconoció que el desgaste propio de la gestión obliga a realizar ajustes y aseguró que cualquier modificación se desarrollará de forma ordenada, rechazando que se trate de una crisis política.
«Es un cambio porque la gente se agota. Este es un trabajo muy duro», afirmó Paz, al sostener que las eventuales sustituciones responderán a una dinámica normal de gestión y no a conflictos internos.
Desde la Asamblea Legislativa, el presidente de la Comisión de Justicia de Diputados, Manolo Rojas, aseguró que el Gobierno prepara una «reestructuración de fondo», argumentando que algunos ministros no alcanzaron los resultados esperados y que el presidente aprovecharía los actos del Bicentenario para presentar un nuevo equipo.
A estas declaraciones se suman versiones surgidas dentro del oficialismo que anticipan la posible salida del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, uno de los nombres que con mayor insistencia aparece entre los posibles cambios. Entre los eventuales reemplazantes son mencionados el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y el canciller Fernando Aramayo, aunque hasta el momento no existe una decisión oficial.
Las especulaciones también fueron alimentadas por el empresario y líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, quien tras romper su alianza política con Rodrigo Paz aseguró públicamente que Lupo dejaría el gabinete en los próximos días.
Otro elemento que fortalece las versiones es el plan de austeridad impulsado por el Ejecutivo. El ministro de Economía, José Espinoza, reiteró que el Gobierno continuará reduciendo el gasto público y reorganizando la estructura estatal para optimizar recursos, una política que ya derivó en la eliminación del Ministerio de Justicia y la redistribución de sus funciones.
Desde el inicio de la gestión de Rodrigo Paz, el gabinete experimentó seis modificaciones, incluyendo cambios en las carteras de Hidrocarburos, Trabajo, Defensa, Educación y Turismo, además de la desaparición del Ministerio de Justicia.
Actualmente, el Ministerio de Turismo permanece sin titular desde la renuncia de Cinthya Yáñez, mientras que el canciller Fernando Aramayo ejerce esa función de manera interina.
La reorganización también alcanzó a empresas estratégicas del Estado. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tuvo tres presidentes en menos de un año, reflejando la constante reconfiguración de la administración pública.
Pese a las crecientes versiones, el Gobierno mantiene reserva sobre cualquier decisión y se espera que el presidente defina en los próximos días si ratifica a su actual equipo o presenta una nueva etapa en su administración con un gabinete renovado.
