El Gobierno nacional autorizó que el aeropuerto de San Ignacio de Velasco opere como terminal aérea internacional durante tres días, con el objetivo de facilitar la llegada de delegaciones y autoridades extranjeras que participarán en los actos por el 278 aniversario del municipio chiquitano.
La habilitación extraordinaria no modifica las operaciones del aeropuerto internacional Viru Viru, sino que responde a una autorización temporal para recibir vuelos procedentes del exterior, principalmente desde Brasil, durante las actividades oficiales programadas en San Ignacio.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que la decisión fue asumida por instrucción del presidente Rodrigo Paz y coordinada con el Ministerio de Desarrollo Productivo, permitiendo que aeronaves internacionales puedan aterrizar directamente en la terminal aérea del municipio mientras dure la celebración.
En el marco de esta visita oficial, autoridades bolivianas y brasileñas firmaron un convenio para avanzar en la creación de una conexión aérea entre el aeropuerto Marechal Rondon, en Cuiabá (Brasil), San Ignacio de Velasco y el aeropuerto internacional Viru Viru, proyecto que busca fortalecer la integración fronteriza.
El acuerdo fue suscrito por el ministro Zamora y el secretario de Estado de Turismo de Mato Grosso, Luiz Carlos Nigro, quienes coincidieron en la necesidad de ampliar la conectividad entre ambos países para potenciar el turismo, el comercio y la actividad productiva en la región.
La iniciativa forma parte de la política de «Cielos Abiertos» impulsada por el Gobierno nacional, que busca generar nuevas rutas internacionales y convertir a la Chiquitania en un punto estratégico para el intercambio comercial y turístico con Brasil.
Durante los festejos también se prevé la participación del presidente Rodrigo Paz, quien viajará hasta San Ignacio de Velasco tras cumplir actividades oficiales en Santa Cruz.
La habilitación internacional del aeropuerto estará vigente únicamente durante las celebraciones del aniversario, aunque las autoridades consideran que esta experiencia puede servir como base para consolidar una ruta aérea permanente entre Bolivia y Brasil en el futuro.
