Dos ciudadanos brasileños, señalados por la Policía como miembros activos del Comando Vermelho, fueron capturados durante un patrullaje en San Ignacio de Velasco y posteriormente entregados a las autoridades de Brasil.
Los hombres fueron sorprendidos en el barrio 27 de Mayo y intentaron escapar al detectar la presencia policial. Tras una persecución, agentes de la unidad Delta, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y el Comando de Frontera lograron interceptarlos.
Los detenidos fueron identificados como Shailon Pereira Custodio de Morais, de 23 años, y Claude Ben Sosa da Silva, de 22. Ninguno llevaba documentación que acreditara su identidad o permanencia legal en Bolivia.
El caso generó mayor alerta porque, según información obtenida por la Policía boliviana mediante intercambio de datos con autoridades brasileñas, Pereira había escapado el 6 de agosto de la penitenciaría de Sinop, en Mato Grosso.
De acuerdo con el reporte policial, el hombre aprovechó una salida médica, se encerró en un baño del centro asistencial y escapó por una ventana pese a tener una lesión en uno de sus pies. Posteriormente habría ingresado ilegalmente a Bolivia y llegado hasta San Ignacio, donde presuntamente fue recibido por Sosa da Silva.


La Policía lo considera un interno de alto riesgo y señaló que registra investigaciones en Brasil por presuntos robos agravados a entidades financieras y un asesinato. Además, existen datos que lo vincularían con el Comando Vermelho, aspecto que deberá ser corroborado por las autoridades brasileñas.
Tras verificar sus identidades y su situación migratoria, se realizaron las gestiones correspondientes con Migración y las autoridades brasileñas. Ambos fueron entregados a la Policía de Brasil.
La captura ocurre además en un contexto de creciente preocupación por la presencia de integrantes de organizaciones criminales brasileñas en San Ignacio de Velasco, donde también se investigan otros hechos violentos recientes y la presencia de miembros del Primer Comando de la Capital (PCC).
