La Fiscalía y la Policía buscan reconstruir los últimos momentos de José Luis Bravo Moreno, alias “El Hormiga”, asesinado la noche del 3 de septiembre en la zona del Urubó, municipio de Porongo.
Uno de los principales elementos de la investigación son las cámaras de seguridad, que registraron la llegada de cinco personas a bordo de dos vehículos. Según la Fiscalía, los ocupantes habrían abordado a Bravo en el lugar donde posteriormente fue encontrado sin vida.
Los investigadores trabajan en la identificación de los cinco sujetos y en el seguimiento de los motorizados, con el objetivo de establecer quiénes participaron en el ataque y qué ocurrió antes y después del crimen.
Bravo, de 50 años, fue encontrado dentro de una camioneta Toyota Fortuner de color plomo, en inmediaciones de Villa Bonita. El informe médico forense estableció que murió por un shock hipovolémico hemorrágico provocado por cuatro impactos de arma de fuego.
En la escena fueron colectados casquillos y un cargador, elementos que serán sometidos a pericias de balística para determinar las características del ataque.
La Fiscalía informó que personas del entorno cercano de la víctima fueron trasladadas en calidad de testigos para prestar declaración y aportar información sobre sus últimos movimientos.
Entre las hipótesis que maneja la investigación se encuentra un posible ajuste de cuentas. Esta línea cobra relevancia debido a que, según informes de Inteligencia citados por la Policía, Bravo tenía antecedentes por tráfico de sustancias controladas y otros delitos. Sin embargo, las autoridades aclararon que todavía no existe una conclusión definitiva sobre el móvil.
Las pesquisas continúan con nuevas declaraciones, análisis de las cámaras y pericias sobre los elementos encontrados en la escena, mientras se busca identificar a los cinco hombres que llegaron al lugar y establecer su responsabilidad en el asesinato.
