Los cuerpos de cuatro bolivianos que fallecieron en el derrumbe de un edificio en construcción en San Pablo, Brasil, fueron repatriados este sábado y llegaron al aeropuerto Jorge Wilstermann de Cochabamba, donde eran esperados por sus familiares.
Dos de las víctimas permanecerán en Cochabamba, mientras que los restos de otras dos serán trasladados este domingo hasta Oruro para su sepultura.
Una quinta víctima, una niña de 11 años, permanecerá en Brasil por decisión de su padre, quien informó al Consulado de Bolivia en San Pablo que la menor tenía nacionalidad brasileña y será enterrada en ese país.
El padre tampoco viajará a Bolivia, debido a que debe permanecer en Brasil para cuidar a su otra hija, de cinco años, quien resultó herida en el mismo desplome ocurrido durante la madrugada del 12 de septiembre.

