Una mujer paraguaya de 24 años fue rescatada de un lenocinio en Santa Cruz de la Sierra, en un operativo coordinado entre autoridades de Paraguay y Bolivia, luego de que su pareja denunciara que había perdido contacto con ella el 6 de octubre.
Según la denuncia, el último mensaje que recibió su pareja fue una solicitud de ayuda para retornar a Paraguay. Después de ese contacto, la joven dejó de comunicarse, lo que generó preocupación entre sus familiares y motivó la activación de los mecanismos de búsqueda.
El subcomisario José Rolón, jefe del Departamento contra la Trata de Personas de Paraguay, informó que la investigación comenzó tras la denuncia presentada por la pareja de la mujer, oriunda de Presidente Franco, en el departamento paraguayo de Alto Paraná.
De acuerdo con los antecedentes del caso, la joven había viajado a Bolivia aproximadamente tres meses antes para trabajar en un establecimiento denominado La Diosa. Las autoridades la localizaron posteriormente en un lenocinio de Santa Cruz, donde, según el informe policial, era víctima de trata de personas con fines de explotación sexual.
La agente fiscal antitrata de Paraguay, Vivian Coronel, activó los procedimientos de búsqueda y coordinó la cooperación con la Policía boliviana. La comunicación entre los equipos especializados, junto con las gestiones realizadas desde Alto Paraná y Asunción, permitió ubicar a la ciudadana.
Tras el rescate, la mujer quedó bajo responsabilidad del Consulado de Paraguay, que gestionará los trámites necesarios para facilitar su retorno a su país.
Investigan quién facilitó su llegada a Bolivia
Las autoridades paraguayas mantienen abierta la investigación para establecer en qué circunstancias la joven viajó a Bolivia, quién habría facilitado su traslado y si otras personas participaron en los hechos.
Rolón advirtió que, en casos de trata de personas con fines de explotación sexual, algunas víctimas pueden quedar sometidas mediante deudas impuestas o que nunca terminan de saldar. Esa situación puede dificultar que abandonen los establecimientos por voluntad propia y regresen a sus lugares de origen.
Por ahora, las pesquisas deberán determinar las condiciones en las que la mujer permaneció en el lenocinio y si existieron responsables de su captación, traslado o explotación.
