Más de 60 toneladas de mercancía decomisada por contrabando fueron destruidas e inutilizadas por la Aduana Nacional en la ciudad de El Alto. Los productos habían sido declarados en abandono y no cumplían con las condiciones legales o sanitarias para su comercialización.

Entre los artículos eliminados se encontraban más de 8,7 millones de cigarrillos ingresados ilegalmente al país, sin timbre fiscal ni registro de inocuidad. También se destruyeron 20 toneladas de residuos industriales sin documentación y más de 4,2 toneladas de frutas frescas que no contaban con certificación sanitaria.

El lote incluía además alrededor de 800 kilogramos de productos de higiene personal, cosméticos y detergentes, así como medicamentos, suplementos alimenticios y alimentos vencidos o sin respaldo sanitario. A esto se sumaron más de 500 kilogramos y litros de lubricantes e insumos automotrices.

El administrador de Aduana Interior La Paz, Wilder Villarroel, afirmó que la medida busca impedir que productos en mal estado o sin controles lleguen a los mercados y representen un riesgo para la población.

La destrucción se realizó inicialmente en instalaciones del concesionario de Depósitos Aduaneros Bolivianos (DAB), en El Alto. Posteriormente, los residuos fueron trasladados a una empresa especializada para su tratamiento y disposición final, bajo normas de gestión ambiental.

El procedimiento contó con supervisión de personal aduanero y técnico, además de un notario de fe pública que certificó las actuaciones mediante actas notariales.