El narcotraficante brasileño Gerson Palermo, identificado como uno de los principales cabecillas del Primer Comando da Capital (PCC), ya se encuentra en territorio brasileño luego de ser expulsado de Bolivia tras su captura en Santa Cruz.
El traslado se concretó bajo estrictas medidas de seguridad y en coordinación entre autoridades bolivianas y brasileñas, después de un operativo ejecutado por el Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE Oriente-GER) junto a la Policía Federal de Brasil.
Palermo fue detenido el martes en una vivienda ubicada en el municipio de Cotoca, donde, según reportes policiales, llevaba una vida discreta y se hacía pasar por hacendado.
Tras su captura, permaneció en dependencias de Interpol Bolivia mientras se coordinaban los procedimientos legales y logísticos para su expulsión hacia Brasil.
Medios brasileños informaron que el capo criminal llegó la tarde del miércoles a Campo Grande, donde inicialmente será trasladado a instalaciones de la Superintendencia de la Policía Federal para completar los trámites migratorios y judiciales correspondientes.
Además, para este jueves está prevista una audiencia de custodia ante autoridades judiciales brasileñas.
Gerson Palermo permanecía prófugo desde 2020, cuando obtuvo arresto domiciliario mediante una decisión judicial en Brasil y posteriormente rompió el dispositivo electrónico de control para escapar.
Las autoridades brasileñas lo consideran uno de los líderes históricos del PCC y le atribuyen participación en operaciones de narcotráfico internacional, robo agravado y organización criminal.
Según investigaciones judiciales, acumula condenas que superan los 126 años de prisión.
El traslado hacia Brasil inicialmente debía realizarse por vía terrestre; sin embargo, debido al contexto de bloqueos y conflictos sociales registrados en Bolivia, las autoridades optaron por ejecutar una operación aérea para evitar riesgos de seguridad.
La captura de Palermo también volvió a poner bajo la lupa decisiones judiciales emitidas en Brasil durante la pandemia, especialmente aquellas que permitieron beneficios penitenciarios a integrantes de estructuras criminales de alto perfil.
Las autoridades brasileñas ahora buscan que Palermo sea recluido nuevamente en una cárcel federal de máxima seguridad mientras continúan las investigaciones sobre las redes criminales vinculadas al PCC en la región.
