El precio del diésel en Estados Unidos superó por primera vez la barrera de los US$6 por galón, marcando un récord histórico y aumentando la presión sobre una economía que depende ampliamente de este combustible para el transporte de mercancías, la agricultura y distintas actividades industriales.
El promedio nacional llegó inicialmente a US$6,0556 por galón, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA). Sin embargo, el precio continuó escalando y reportes recientes lo ubican alrededor de US$6,20, mientras California se acerca a los US$8,20 por galón.
El incremento tiene un impacto que va más allá de los conductores. El diésel es fundamental para camiones de carga, maquinaria agrícola, construcción y otras actividades productivas, por lo que un aumento sostenido puede trasladarse a los costos de transporte y, posteriormente, a los precios de alimentos y otros bienes.
La escalada ocurre en medio de una fuerte presión sobre el mercado internacional de combustibles. Las interrupciones vinculadas al conflicto con Irán, los ataques contra refinerías rusas y las restricciones a las exportaciones han reducido la disponibilidad de diésel, mientras los inventarios estadounidenses se encuentran por debajo de sus niveles habituales.
La situación también genera preocupación de cara a los próximos meses, debido a la demanda de combustible para la actividad agrícola y al consumo de calefacción durante el invierno estadounidense.
El récord del diésel se suma así a una escalada de los precios energéticos que amenaza con aumentar los costos logísticos y añadir nuevas presiones inflacionarias en Estados Unidos.
