El Gobierno anunció que ampliará a escala nacional el acompañamiento policial a los camiones distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP), como parte de una estrategia para frenar el desvío ilegal de garrafas y garantizar que lleguen a los consumidores.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, participó este jueves en los primeros operativos realizados en La Paz y El Alto. Los uniformados, junto con funcionarios del área de hidrocarburos, acompañaron a los vehículos que trasladaban garrafas desde la planta de Senkata hasta diferentes barrios.
“Se va a replicar en todo el país, tiene que ser a nivel nacional”, afirmó Blanco al anunciar la extensión de la medida.

Un policía acompañará cada camión distribuidor
La autoridad señaló que los controles serán permanentes y que se prevé la presencia de al menos un efectivo policial en cada camión distribuidor durante el recorrido.
La medida busca evitar que parte del combustible destinado al mercado interno termine fuera de los canales legales de comercialización, una situación que el Gobierno vincula con los problemas de abastecimiento registrados en distintas regiones.
Blanco sostuvo que quienes desvían el GLP serían los mismos que anteriormente se dedicaban al contrabando de diésel y gasolina.
“No vamos a permitir que eso pase más, cada camión va a ser escoltado”, aseguró el ministro.
Con la ampliación del operativo, el Ejecutivo busca reforzar la vigilancia durante el traslado y la distribución de garrafas. La efectividad del plan dependerá de la continuidad de los controles y de que el producto llegue a los puntos de venta y a los usuarios finales.
