La Federación Departamental de Maestros de Educación Rural de La Paz rechazó este fin de semana el acuerdo firmado entre el Gobierno nacional y los dirigentes del magisterio urbano, tras varias horas de negociación desarrolladas en la ciudad de Cochabamba.
La decisión fue asumida durante una asamblea de bases, donde la dirigencia rural expresó su desacuerdo con los resultados obtenidos en las conversaciones con autoridades del Ministerio de Educación.
A través de un pronunciamiento público, los maestros rurales paceños declararon estado de emergencia y anunciaron que continuarán movilizados junto a otros sectores sociales.
“Se suma a la lucha de su pueblo ante la vulneración de sus derechos y la represión del Gobierno”, señala parte de la resolución emitida por el sector.
Los dirigentes también manifestaron molestia por el acuerdo firmado por el magisterio urbano y cuestionaron que no se hayan atendido plenamente las demandas planteadas por el sector educativo.
El sábado, el Gobierno informó que alcanzó consensos tanto con representantes del magisterio urbano como rural luego de las reuniones sostenidas en Cochabamba.
“Hemos tenido reuniones con el magisterio urbano y el magisterio rural en diferentes espacios y con ambos hemos llegado a acuerdos”, afirmó la ministra de Educación, Beatriz García.
Entre los puntos acordados se encuentra la entrega de un bono anual de Bs 2.400 para los maestros, además del compromiso gubernamental de crear 384.000 horas de ítems de nueva creación y 1.000 ítems administrativos.
Sin embargo, el Ejecutivo no aceptó el incremento salarial del 30% que exigían los maestros durante las movilizaciones y protestas realizadas en diferentes regiones del país.
El rechazo del magisterio rural paceño refleja que todavía persisten sectores inconformes con los acuerdos alcanzados y mantiene abierto el escenario de posibles nuevas movilizaciones en el área educativa.
