Netflix sacó pecho este martes al revelar el enorme impacto económico que generó en la industria audiovisual durante los últimos diez años. Según datos difundidos por la propia compañía, la plataforma invirtió más de 135.000 millones de dólares en la producción de películas y series, una cifra que, de acuerdo con su reporte, terminó movilizando más de 325.000 millones de dólares en distintas economías del mundo.
El informe denominado The Netflix Effect sostiene que el crecimiento del streaming no solo transformó la manera de consumir entretenimiento, sino que también provocó un fuerte movimiento económico ligado a producciones, turismo, música, tecnología y empleo.
La empresa aseguró que sus proyectos audiovisuales permitieron crear más de 425.000 puestos de trabajo vinculados a actores, técnicos, especialistas, proveedores y personal de producción en distintos países.
Entre los casos que destacó Netflix aparece la exitosa serie Stranger Things, cuya producción generó más de 8.000 empleos y movilizó a miles de proveedores dentro de Estados Unidos. También mencionó The Lincoln Lawyer, proyecto que aportó cientos de millones de dólares a la economía de California.
La plataforma además resaltó el impacto internacional de títulos producidos fuera de Hollywood. Series como La Casa de Papel, El Juego del Calamar y Wednesday fueron señaladas como ejemplos de contenido global capaz de romper barreras idiomáticas y convertirse en fenómenos mundiales.
Netflix incluso afirmó que algunas de sus producciones generaron efectos culturales inesperados. Según el reporte, la película KPop Demon Hunters impulsó el interés por Corea del Sur, provocando un aumento en el aprendizaje del idioma coreano y un crecimiento en las reservas de vuelos hacia ese país.
La compañía también destacó que actualmente más de un tercio de las reproducciones dentro de la plataforma corresponde a contenidos en idiomas distintos al inglés, una cifra que hace diez años era considerablemente menor.
Con estos datos, Netflix busca consolidar la idea de que el streaming dejó de ser únicamente entretenimiento digital para convertirse en una industria con fuerte influencia económica y cultural a nivel global.
