El equipo técnico del alcalde electo de Santa Cruz de la Sierra, Manuel “Mamén” Saavedra, encendió las alertas sobre la situación económica del municipio al denunciar un déficit acumulado de Bs 2.500 millones, además de una falta total de liquidez para asumir la nueva gestión desde el 4 de mayo.

Carlos Schlink, vocero de la denominada Comisión de la Verdad, aseguró que la administración saliente deja una estructura financiera debilitada, con una deuda de corto plazo de Bs 600 millones, obligaciones heredadas de gestiones anteriores por otros Bs 600 millones y compromisos del periodo actual que superan los Bs 1.300 millones.

Según el diagnóstico preliminar, el municipio no cuenta con recursos disponibles y existirían obligaciones generadas sin respaldo económico. Schlink señaló que incluso se habrían incluido en el presupuesto montos inexistentes para cubrir programas sociales, lo que agrava el panorama financiero.

El equipo entrante también cuestiona la falta de transparencia en el proceso de transición. Aseguran que no se ha entregado información clave para planificar la continuidad de los servicios públicos, por lo que iniciaron gestiones paralelas para acceder a datos oficiales a través de sistemas como el RUAT y el SIGEP.

En la revisión inicial, el equipo técnico advierte posibles irregularidades en el manejo de recursos, entre ellas presunta manipulación de cuentas, uso de créditos para cubrir otros gastos y movimientos que habrían afectado la recaudación municipal. Estos aspectos serán sometidos a auditorías una vez asumida la nueva gestión.

El impacto de la crisis financiera ya se refleja en los servicios básicos. Desde el equipo de Saavedra reportan hospitales con deudas salariales de hasta tres meses, retrasos en el pago a empresas de recolección de basura que alcanzan aproximadamente Bs 200 millones, y problemas similares en mantenimiento urbano y unidades educativas.

Ante este escenario, la nueva administración proyecta una reingeniería institucional en todas las secretarías municipales, con el objetivo de priorizar servicios esenciales y optimizar el uso de recursos.

Desde la Alcaldía saliente, el alcalde Jhonny Fernández sostiene que la información ha sido entregada en distintas áreas y atribuye las dificultades económicas a la retención de recursos, lo que —según afirma— limita el cumplimiento de pagos y obligaciones.

El panorama marca un inicio complejo para la nueva gestión municipal, en medio de cuestionamientos, deudas acumuladas y presión por restablecer servicios básicos para la población.

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