El presidente Rodrigo Paz lanzó duras críticas contra los sectores políticos que gobernaron Bolivia durante las últimas dos décadas y aseguró que su administración enfrenta ataques internos mientras intenta transformar la economía del país.
Durante el acto de ascenso de generales de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana, realizado este sábado, el mandatario sostuvo que existen sectores que no aceptan el cambio de Gobierno y que continúan defendiendo el modelo de las anteriores administraciones.
“Tenemos ataques externos que pueden hacer daño a familias, pueden hacer daño a una visión, a una interpretación. Y también tenemos ataques internos de aquellos que fueron los que gobernaron 20 años y no entienden que ya no es momento de ese pasado, sino es momento del futuro”, afirmó.
Paz describió la situación económica que recibió como una economía “arrasada” y cuestionó que Bolivia no hubiera aprovechado los recursos de las últimas dos décadas para desarrollar su capacidad productiva.
“Me da vergüenza por el hecho de que tuvimos la oportunidad de ser una nación con un poder económico extraordinario”, expresó.
Como parte de su argumento, comparó las exportaciones mineras de Bolivia con las de Perú y Chile. Según las cifras que mencionó, Perú exporta alrededor de 50.000 millones de dólares anuales en minerales, Chile alcanza los 65.000 millones y Bolivia mueve aproximadamente 6.000 millones. Durante su intervención no presentó un desglose que permita contrastar esos montos bajo una misma metodología.
El mandatario también cuestionó los resultados de las anteriores administraciones en la lucha contra el narcotráfico y pidió a los medios de comunicación comparar los operativos y resultados policiales de su gestión con los de los últimos 20 años.
“Es doloroso saber que durante 20 años se encubrió a un Estado paralelo del narcoterrorismo, de la delincuencia”, manifestó, sin presentar indicadores comparativos durante el acto.
Defiende los ascensos y la institucionalidad
En la misma ceremonia, Paz aseguró que no intervino en la selección de los nuevos generales y afirmó que las listas fueron elaboradas por las propias instituciones, conforme a sus procedimientos.
“Este presidente jamás llamó a su comandante para decir: haga este cambio o modifique estos resultados”, sostuvo.
El acto formalizó el ascenso de 17 uniformados de la Policía y las Fuerzas Armadas, cuyas listas habían sido aprobadas por el Senado el 22 de octubre, durante una sesión reservada.
Al dirigirse a los altos mandos, el presidente recordó que las instituciones deben mantenerse al margen de los cambios políticos y de Gobierno.
“Los gobiernos pasan, los partidos cambian, las generaciones cambian, pero Bolivia permanece”, expresó.
Finalmente, vinculó la recuperación económica con el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y la Policía, y sostuvo que la transformación productiva será necesaria para generar oportunidades y consolidar la soberanía nacional.
