El expresidente Jorge Tuto Quiroga calificó como una “enorme vergüenza nacional” el decomiso de más de 108 toneladas de sustancias controladas impregnadas en cargamentos de madera procedentes de Bolivia, realizado por autoridades chilenas en el puerto de Arica.
A través de sus redes sociales, el líder político afirmó que el caso refleja el crecimiento del narcotráfico y la falta de control estatal frente a organizaciones criminales que operan en el país.
“Gravísimo cómo el narcotráfico opera con absoluta impunidad en Bolivia una y otra vez”, manifestó Quiroga, quien además relacionó este caso con otros hechos vinculados al crimen organizado y al tráfico internacional de drogas registrados en los últimos años.
Las autoridades chilenas informaron que la droga fue hallada en 45 contenedores con más de mil toneladas de madera destinadas a mercados de Europa, Norteamérica y Oceanía. Las investigaciones preliminares establecieron que los cargamentos provenían principalmente del departamento de Pando, aunque también se identificaron envíos originados en Santa Cruz y Cochabamba.
Quiroga sostuvo que mientras varias regiones del país enfrentan dificultades para el abastecimiento de alimentos y combustibles, redes criminales logran movilizar grandes volúmenes de mercancía contaminada sin mayores obstáculos.
“A zonas de nuestro país no llega comida ni combustible, pero decenas y decenas de camiones de narco-madera se mueven a sus anchas”, señaló el exmandatario.
Asimismo, pidió a las autoridades chilenas transparentar toda la información obtenida durante la investigación para que pueda ser analizada por las instituciones bolivianas y se determinen posibles responsabilidades.
En el ámbito político, el diputado Rolando Pacheco anunció la presentación de una solicitud de interpelación contra el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, para que informe sobre las acciones asumidas por el Ejecutivo frente al caso y el avance de las investigaciones en territorio boliviano.
Por su parte, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó que el Ministerio Público abrió una investigación y coordina el intercambio de información con la Fiscalía de Chile para identificar a las personas y organizaciones involucradas en el envío de los cargamentos contaminados.
El caso es considerado uno de los mayores decomisos de droga registrados en la región y continúa generando repercusiones políticas, judiciales e internacionales mientras avanzan las investigaciones en ambos países.
