La Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, en Chile, informó que los cargamentos de madera contaminados con más de 100 toneladas de sustancias ilícitas tenían origen en los departamentos bolivianos de Pando, Santa Cruz y Cochabamba, siendo Pando la región desde donde partió la mayor cantidad de envíos investigados.
El fiscal regional Mario Carrera explicó que los 45 contenedores intervenidos formaban parte de una estructura de narcotráfico internacional que utilizaba madera destinada a mercados de Europa, Norteamérica y Oceanía para transportar cocaína base, clorhidrato de cocaína, ketamina y otros compuestos vinculados al procesamiento de drogas.
“Todos los contenedores vienen de Bolivia y dentro de ese país la zona que más se repite es Pando, frontera con Brasil. También tenemos cargamentos provenientes de Santa Cruz y de Cochabamba”, señaló la autoridad chilena.
Las investigaciones determinaron que las organizaciones criminales empleaban un método altamente sofisticado para ocultar la droga. Según la Fiscalía, los traficantes extraían la humedad natural de la madera y la reemplazaban por sustancias controladas, logrando que estas quedaran integradas a la estructura interna del material, dificultando su detección mediante escáneres o inspecciones convencionales.
El operativo permitió el decomiso de aproximadamente 108 toneladas de droga impregnada en más de mil toneladas de madera de exportación. No obstante, las autoridades chilenas advirtieron que la cifra podría incrementarse debido a que aún existen contenedores bajo análisis.
Carrera indicó que los resultados preliminares representan apenas una parte del material investigado y estimó que el volumen final de sustancias incautadas podría aumentar entre un 30% y un 40% adicional en las próximas semanas.
De acuerdo con datos de la Aduana de Chile, el valor de la droga decomisada en los mercados internacionales superaría los 8.300 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los mayores golpes económicos contra organizaciones dedicadas al narcotráfico transnacional.
Tras conocerse el caso, el Fiscal General del Estado, Roger Mariaca, instruyó la apertura de una investigación en Bolivia y anunció el intercambio de información con las autoridades chilenas para identificar a las personas y empresas involucradas en la exportación de la madera contaminada.
Las pesquisas continúan tanto en Bolivia como en Chile, mientras las autoridades buscan establecer toda la cadena logística utilizada por las organizaciones criminales para trasladar la mercancía desde territorio boliviano hacia los puertos de salida al mercado internacional.
